‘A pistear todo mundo se pone’

MONTERREY, NL . – De su primera cita con los regios, Alejandro Fernández terminó con unas copitas de más, muy alegre porque dijo “todo mundo pistea”.
El cantante ofreció esta madrugada el primero de los tres shows que dará en el Domo Care ante 6 mil personas que llenaron el lugar.
“A pistear todo mundo se pone, no se pongan de fresas cab… O sea, no me ma…”, dijo “El Potrillo”, al salir de su concierto en el Domo Care.
Luego del show, a las 02:37 horas, el artista salió feliz por el éxito en su presentación y bajó de la camioneta Suburban para atender dos minutos a la prensa.
“Increíble, siempre que vengo a Monterrey me encanta”, expresó bañado en sudor tras dos horas y media de show.
“Increíble, increíble. Es la primera vez, en hace muchos años que no tengo un palenque que hago tres noches”, expresó Alejandro quien se presenta hoy y mañana en el Domo.
“El Potrillo”, quien ha sido captado en repetidas ocasiones pasado de copas, hizo referencia a este tema, luego de que le dieron un mensaje que le envió el ex boxeador Julio César Chávez, quien le pidió que ya no tomara más.
Al escuchar el video, Alex se sonrió y también le mandó un mensaje a Chávez.
“Dile que no se ponga a pistear él”, bromeó.
Después aclaró que él siente un gran respeto y admiración al ex boxeador, quien es amigo de su papá, Vicente Fernández.
“Al papá (Julio) lo amo, le mando mil besos, lo adoro. Sabes, es mi ídolo, es amigo de mi papá y lo quiero muchísimo”, comentó.
Al ser cuestionado sobre la salud de su papá, aseguró que se encuentra bien, pese a que una revista de circulación nacional publicó que tiene un tumor en el hígado.
En el concierto, el cantante le preguntó a los asistentes cómo se encontraban después del susto del jueves, en referencia al partido de Tigres contra Chivas, luego de que sufrieron para el empate 2-2.
“No tengo pronósticos porque yo no le voy ni a las Chivas ni a Tigres”, respondió.
Antes de concluir esta rápida entrevista, se le cuestionó si se hará la gira con Luis Miguel.
El artista se tomó unos segundos, cerró los ojos, juntó sus manos y las llevó a su nariz.
Después de un respiro profundo, hizo una posición de yoga.
“Nama…”, dijo para después corregir su frase y continuar con la broma: “Oooommm… ¡Mamasté!”, gritó.






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